Nuestra Roca Firme
- pastoramadelinrosa
- 28 oct 2025
- 2 Min. de lectura
- Mi carne y mi corazón desfallecen; mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre. Salmo 73:26
Este versículo fue escrito por Asaf, un levita que servía en el templo. En el Salmo 73, él expresa una profunda lucha interior: veía cómo a los malvados les iba bien mientras los justos sufrían, y eso lo llenaba de confusión y desaliento.
Asaf estaba equivocado mirando objetivos que eran incorrectos. Asaf desvío su mirada de quien el adoraba. El escribió que vio a los malos, miró su
prosperidad, y se mantuvo mirando.
Pero al entrar en la presencia de Dios, comprendió que la verdadera fortaleza, seguridad y recompensa no están en lo que el mundo ofrece, sino en Dios mismo.
“Mi carne y mi corazón desfallecen”
Significa que tanto su cuerpo como su interior —sus emociones, su ánimo— se debilitaban. Asaf reconocía su fragilidad humana, su cansancio y su incapacidad de sostenerse por sí solo.
“Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios”
Aquí declara que, a pesar de su debilidad, Dios es su firmeza, su estabilidad y su herencia eterna. “Roca” representa firmeza y protección, y “porción” hace referencia a la herencia o recompensa que llena y satisface el alma.
En otras palabras: aunque todo falle; el cuerpo, la salud, los planes, las fuerzas, Dios permanece inmutable y suficiente. Él es quien sostiene, fortalece y da propósito incluso en medio de las pruebas.
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Conclusión:
La verdadera seguridad no está en lo que tenemos ni en cómo nos sentimos, sino en quién es Dios. Cuando todo parece desmoronarse, Él sigue siendo nuestra roca firme y nuestro suficiente más grande.
MRV
“Puede fallarme la salud y debilitarse mi espíritu, pero Dios sigue siendo la fuerza de mi corazón; él es mío para siempre.”
Salmos 73:26 NTV



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